Onmi Design vuelve a demostrar su maestría para elevar lo cotidiano con Brisca, un proyecto de identidad y packaging para una marca de aceite de oliva en Estados Unidos. El estudio murciano articula la propuesta en torno al concepto de la «sobremesa» española, utilizando el naming inspirado en el juego de cartas tradicional para evocar las raíces y la conexión familiar. La identidad visual logra un equilibrio exquisito entre la elegancia contemporánea y la herencia cultural, huyendo de los clichés para presentar el producto como un legado emocional.
El universo gráfico de Brisca destaca por una dirección de arte impecable que combina tipografía refinada con ilustraciones que respiran honestidad y calma mediterránea. Mediante este sistema visual, Onmi Design no solo diseña un envase de alta gama, sino que construye un puente narrativo que permite a la marca exportar una forma de vivir el producto basada en la pausa y la autenticidad.

Puedes visitar la web oficial de ONMI Design para conocer todos los detalles de este proyecto.





